El Gato habana

El gato habana es de origen británico, también se le denomina Havana Brown, Havana, Chetsnut Brown Foreign o Chestnut Oriental Shorthair.

La selección comenzó hacia los años 1950, a través de cruces entre siameses chocolate point y europeos negros, se trataba de conseguir gatos chocolates como el siamés, pero con pigmentación por todo el cuerpo; son gatos de morfología similar al gato oriental, con un color característico y muy trabajado gracias a un buen proceso de selección genética entre los criadores aficionado a esta raza.

Es un felino de tamaño mediano, mantiene una estructura alargada, osamenta también mediana, las patas largar y delgadas, pies ovalados. El cuello de tamaño mediano, al igual que su cola, la cual no es muy ancha en la base, además se va afinándose hacia su punta o extremo final.

Su cabeza es alargada, un poco triangular, hocico largo, cuadrado, mentón fuerte y firme, cráneo ligeramente redondeado. Los ejemplares tipo líneas americanas presentan stop y pinch.

Las orejas son muy grandes, anchas en la base y con terminación redondeada, separadas e inclinadas hacia delante, semejante a las de los gatos orientales.

Los ojos son grandes y ovalados, el color ha de ser verde, se admiten todo tipo de tonalidades de verde.

Su manto es corto, lustroso, brillante y sedoso, pegado al cuerpo, tienen pelusa aunque no muy intensa, colores chocolate y su correspondiente dilución lila.

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