Cuidados de la salamandra domestica

La salamandra es muy valorada como animal doméstico, especialmente por ser un anfibio con una belleza singular, la cual presenta muchos ejemplares.

Cuando se decide adoptar a este tipo de mascotas debemos tener en cuenta las costumbres que necesita la salamandra, sino será muy difícil recrear el hábitat más cercano a su medio natural. Es importante estar bien asesorado sobre la tenencia lícita que se debe tener sobre estas especies, las cuales algunas se encuentran en peligro de extinción.

Alojamiento de la salamandra:

La urna de cristal es el terrario más indicado para este animalito, justamente es por su limpieza sencilla y las medidas de seguridad para que no pueda escaparse, sobre todo los cristales que poseen tapas o puertas. En el interior del terrario se incorporara musgo o sustrato humedecido de fibra de coco, también son aconsejables las ramas de árboles o plantas, ya que estas ayudan a mantener la humedad.

Son importantes los refugios para la salamandra, se realizan con maderas y pequeñas piedras, ya que en su hábitat natural vive refugiada en troncos de árboles, cavidades, piedras o galerías subterráneas.

La temperatura debe estar entre 8 y 15 grados. Es aconsejable un sistema de lluvia programada para mantener la humedad que este anfibio necesita. Si se decide insertar plantas naturales, se necesitan luces fluorescentes.

Alimentación de la salamandra terrestre:

La salamandra es insectívora, el alimento vivo es el que más se aconseja, podemos alimentarlas con: hormigas pequeñas, lombrices, crías de grillos y gusanos. Para complementar su dieta, la acompañamos con calcio y vitaminas. En el terrario esta mascota debe tener siempre disponible un recipiente con agua, la cual tiene que renovarse diariamente y, mantenerse fresca y limpia.

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